El arte de relajarse profundamente. En una clase de yoga restaurativo, los participantes practican posturas suaves y pasivas, sostenidas con apoyo de accesorios como bloques, cojines, cintas y mantas. Estas posturas, mantenidas por varios minutos, ayudan a relajar completamente el cuerpo, liberar tensiones y calmar la mente. El enfoque está en el descanso y la restauración, promoviendo un estado de relajación profunda y bienestar físico y mental.